Tal día como hoy, de 1809, en el glorioso sitio de Zaragoza, se distingue derrochando valor e inteligencia, el coronel de artillería D. Manuel de Velasco y Coello que, ascendido a brigadier por el general Palafox sobre el campo de batalla, en el parte oficial dice: “Llevó su bizarra serenidad e inmutable presencia de ánimo hasta el peligroso extremo de ponerse en pie varias veces a cuerpo descubierto sobre el parapeto, con el fin de observar los movimientos y direcciones del enemigo, y correr de una a otra Batería para contenerle y rechazarle”.